

Es un cruce de rotweiller que
cumplió dos añitos en agosto, tiene un carácter estupendo con la gente,
es todo fiesta y ganas de jugar. Tiene mucha energía, como todo
rotweiller y necesita de alguien que sepa controlarla.
Tuvo una vida un poco dura, sus dueños se marcharon y lo dejaron atado a
una cutre imitación de caseta sin agua ni comida, unos vecinos se
apiadaron de él y empezaron a darle de comer y a cuidarlo, en abril la
caseta se le derrumbó y ahora esta en un cierre provisional del que solo
puede salir cuando alguno de los vecinos lo saca a dar una vuelta.
Se lleva bien con los otros perros que hay por la zona sueltos y no es
peleón ni tiene malas intenciones.
Se dará en adopción a alguien responsable y que tenga claro que un cruce
de rotweiller necesita de una buena educación para encaminar su
carácter. Además será obligatorio ponerle el microchip y tener un seguro
adecuado a este tipo de razas.

y todo se va abajo… tú estás ahí!!
Cuando siento que nada funciona